¿Soy demasiado complaciente?
Complacer a los demás es un patrón de personalidad, no un diagnóstico médico. Hay personas que por naturaleza son más complacientes: buscan suavizar los conflictos rápidamente, están más atentas a la comodidad de los demás y suelen decir que sí por defecto. Muchas veces, esto es una gran virtud. Te convierte en alguien con quien es fácil trabajar, un buen colaborador y la persona en la que todos confían. El problema surge cuando ese "sí" automático aparece sin importar lo que tú realmente quieres.
Este test de 20 preguntas evalúa tu posición en cuatro dimensiones de este patrón: qué tan rápido te adaptas a los demás, cuánto te preocupan sus reacciones, con qué frecuencia reprimes tus propias preferencias y qué tan fácil te resulta decir que no. Tus resultados te darán un panorama claro, no se trata de aprobar o reprobar. Te tomará unos cuatro minutos.
Si sacas una puntuación alta en el extremo de "complaciente", tómalo como un dato curioso, no como una condena. Lo realmente interesante es analizar si esta actitud te está costando algo importante (ya sea tiempo, energía o amor propio) y si sientes que estás pagando un precio demasiado alto.
Qué mide este quiz
Las cuatro dimensiones del comportamiento complaciente. **Adaptabilidad**: con qué frecuencia ajustas tus planes, gustos o estado de ánimo para encajar con los demás. **Necesidad de aprobación**: qué tanta importancia le das a las reacciones que los demás tienen hacia ti. **Auto-silenciamiento**: cuántas veces te guardas tus verdaderas opiniones o sentimientos para evitar conflictos. **Asertividad**: con qué naturalidad dices que no, pides lo que necesitas o te opones a algo.
Estos patrones son lo bastante estables como para describir una tendencia de tu personalidad, pero pueden cambiar bastante según el contexto. Quizás te calles frente a un jefe autoritario, pero hables sin pelos en la lengua con tus amigos cercanos. Tu resultado refleja tu tendencia general; tu vida real siempre tendrá sus propios matices.
Preguntas de ejemplo
- Un amigo te pide ayuda con su mudanza este fin de semana, pero tú ya tenías planes para quedarte en casa recargando energías. Tú...
- Le dices que tienes planes, pero te ofreces a ayudarle otro día.
- Aceptas de inmediato para evitar cualquier situación incómoda.
- Cancelas tus planes sin dudarlo porque te necesita.
- Dices que sí y te pasas la semana sufriendo mientras finges entusiasmo.
- Te das cuenta de que tus gustos musicales cambian dependiendo de con quién pases el tiempo. Esto...
- En realidad no te pasa; tú pones lo que te gusta a ti.
- Te pasa de vez en cuando porque disfrutas compartiendo lo que a otros les gusta.
- Te pasa porque quieres que se sientan cómodos e incluidos.
- Te pasa de forma tan natural que ya ni siquiera sabes bien cuáles son tus propios gustos.
- Te sorprendes dándole una respuesta distinta sobre tus planes del fin de semana a dos amigos diferentes. Te das cuenta de que...
- Eso no suele pasarte; eres bastante coherente con todo el mundo.
- A veces suavizas las cosas para que nadie se sienta excluido.
- Ajustas la historia para que cada amigo se sienta como una prioridad.
- Casi automáticamente te conviertes en una versión ligeramente distinta de ti con cada persona.
Preguntas frecuentes
Referencias
- Jack, D. C., & Dill, D. (1992). The Silencing the Self Scale: Schemas of intimacy associated with depression in women. Psychology of Women Quarterly, 16(1), 97–106.
- Beck, A. T. (1983). Cognitive therapy of depression: New perspectives. In Treatment of Depression: Old Controversies and New Approaches. Foundational work on sociotropy — the trait tendency to prioritize interpersonal relationships and approval.
- Clark, D. A., & Beck, A. T. (1999). Scientific Foundations of Cognitive Theory and Therapy of Depression. Wiley. Overview of sociotropy-autonomy theory.